lunes, 19 de marzo de 2012

ACCIÓN DE GRACIAS DE LA MISA DEL ENCUENTRO DE EX-ALUMNOS

A petición de algunas personas subimos la acción de gracias que se leyó en la eucaristía.

Hoy, es un día para echar la vista atrás y recordar todo lo vivido en este colegio. Tantas son las experiencias, los amigos, profesores, religiosas… que han dejado huella en nuestro corazón.
 Gracias Señor por hacer de Nazaret un lugar de interioridad, de preparación, estudio, oración, y lo más importante, su belleza simple, austera y su carácter sagrado.
 ¿Cómo explicar, Señor, las emociones que despierta este colegio y el estar ahora en este patio?
Con el paso de los años este colegio en el que tantos hemos crecido sigue conservando su identidad. Con el drago y la palmera, sigue acogiendo generación tras generación  los momentos importantes en la vida escolar; siempre que hay algo que celebrar acudimos a él y aquí  nos reunimos todos, como ahora: alumnos, profesores, monjas, personal no docente, padres… y hoy, exalumnos.
Hoy queremos agradecerte, Señor, 75 años de crecimiento. Desde aquellas primeras generaciones que hoy ya son abuelas y hasta bisabuelas, aquellas niñas de elegante uniforme que venían al colegio de las monjas cuando sólo había  la carretera vieja,... la guagua de Polo.... y el coche de Lucio...el cine de arriba y el cine de abajo…    hasta los jóvenes de hoy, que se graduaron el año pasado y aún tienen la vida por delante…todos sabemos que nuestras raíces están en este colegio. El conjunto de vivencias que ha conformado nuestra vida pasa para unos por la antigua casa y la querida capilla,  por el salón de Cande o el pabellón nuevo en las primeras clases, por el recuerdo de un mono colgante que tiraba de los pelos y por los musicales en las últimas generaciones
No solo vinimos a estudiar, también nos divertíamos: convivencias, excursiones, viajes, Semana de la Familia, festivales, la tuna…musicales, proyectos, montañismo, encuentros de canto…
Pero el colegio no son solo actividades o libros, Señor. Aquí hemos vivido la ilusión del primer día, la emoción de los primeros amigos, la pequeña dificultad del suspenso, la sabiduría, el consejo y el consuelo de algunas profesoras, la vivencia de la fe….
Gracias Señor, por tantos años de vivencias y valores que nos han configurado. Gracias por tantas personas que han sembrado el bien.
   Somos lo que somos gracias a nuestra familia, sí, pero también  a la “gran familia de Nazaret”, claro ejemplo de fe, valores y compromiso. Una familia que no ha dejado de crecer y de fomentar la educación basada en un modelo a seguir, como fue la familia de Jesús, María y José.
LLEGAN ADHESIONES AL ENCUENTRO (III)

Mis queridas alumnas de los años 1969-1978;
Desde el otro lado del Atlántico (Venezuela), un recuerdo especial y todo mi cariño a todas mis alumnas en este día tan significativo para las que hemos tenido la experiencia de vivir en el Colegio Santo Domingo durante años.
Mucho me hubiera gustado veros a todas y celebrar esta fiesta de los 75 años con vosotras. Ver vuestras caras, y recordar juntas tantas cosas que están presentes, ahí, en el corazón de cada una. Esta vez no pudo ser. Espero tener, algún día, la oportunidad de veros a todas y saber de cada una personalmente. Os recordaré de manera especial en la oración de este día.
Sé que será una fiesta preciosa, porque NAZARET os enseñó a hacer las cosas bien, aunque sean pequeñas cosas, y siempre habéis demostrado que lo aprendistéis muy bien. Vuestra vida, vuestro físico, habrá cambiado, porque el tiempo no perdona a nadie pero, estoy segura, de que os seguís acordando del colegio y de todas las experiencias vividas en él. Doy gracias a Dios de este tiempo vivido con vosotras y que me ayudó también a mí a crecer.
Son muchos los recuerdos que vienen a mi mente; clases, montañismo, Masca, campamentos, viajes, Santa María del Agua, Ejercicios Espirituales, concursos… etc. También personas que fueron para todas representativas; religiosas, profesores, compañeras internas y externas, Hipólito, Jesús, Marcelino…y ¡Tantos otros! A todos, nuestro agradecimiento.
Que Nazaret, Jesús, María y José, siga siendo vuestro referente familiar y profesional. Os deseo lo mejor para cada una de vosotras.
Disfruten esta “fiesta de oro” y recuerden con gratitud y respeto a quienes la soñaron hace 75 años y a quienes hoy la hacen posible. 
Muchas gracias por estar ahí. 
Con cariño.

 Mª BELÉN ARAGÓN


LLEGAN ADHESIONES AL ENCUENTRO (II)

DE UNA EXALUMNA QUE NO PUEDE VENIR PERO ESTÁ PRESENTE CON EL CORAZÓN

Lo que nunca pensé, fue que mi vida estuviera tan vinculada a Nazaret. Miro hacia  atrás y siempre ha estado ahí. Para mí ha sido más que un colegio, es parte de mí, de mi vida, de mi pasado y de mi presente.
Tengo cerca muchos días compartidos con mis hijas y vinculados a este nuestro colegio.  Días  de estudio, días de fiesta, días malos y días buenos. Tengo más lejos, en el recuerdo, días de niñez, de cuando estábamos estudiando, jugando, soñando…Ahí estaban mis compañeras, mis profesoras, mis religiosas, que siempre formarán parte de un trocito de nuestra vida. 
Quiero recordar las bajadas después de clase, cuando por una peseta, en la venta de San Pedro Arriba comprábamos un cartucho de aceitunas y nos lo íbamos comiendo calle abajo.
Recuerdo a mis compañeras, a Dulce, Ana Rosa Campos , Elisa, Rosa Mari Remón, Montse Chaves, Milagros Jorge, Mayra, Antonia Nieves, Carmen Elena, Carmen Rosa Mesa, Cande Perez del Pino, Nuria ,Clara Isabel, etc, y a las internas Ana Rosa, su hermana Carmen María, Loli, Marianela, Elena  Morales y tantas otras.
También recuerdo  a Rosabel, una niña que nos contaba historias en los descansos de gimnasia y que Dios quiso llevársela antes de tiempo.
Para las religiosas otro recuerdo, Madre Inmaculada, que fue directora, y sus enfados el día de la fuga con las que osaban fugarse consiguiendo llegar más abajo de los lavaderos; Madre Sagrario, Madre Soledad siempre con su guitarra, Madre Jesús, Madre Boni, Madre Gloria que también fue directora…
Sé que faltan personas y tantísimos recuerdos… pero pese a que ha pasado el tiempo hay algo especial que este colegio tiene. Es verdad que tendemos a idealizar las cosas, mas cuando hace tiempo que ha pasado, pero ahí queda el espíritu de Nazaret, es algo muy especial y creo que somos privilegiados por llevarlo con nosotros en nuestro corazón, y más aún si nuestros hijos también lo han vivido y sentido. Gracias Nazaret.  
PILAR MONGE
 LLEGAN ADHESIONES AL ENCUENTRO



Queridas todas: Hay momentos en que la distancia realmente pesa un poco, porque hoy me encantaría estar destinada en cualquier casa de España para haber podido acercarme ahí.
 Sinceramente recuerdo con muchísimo cariño esos años de mi paso por Guímar y no se han borrado de mi mente ni los nombres ni las caras de los pequeños y de las mayores. No sé las que estaréis fisicamente presentes, pero en mi corazón estáis muchas y me golpean la mente un sinfín de recuerdos.... Qué buenos ratos vividos! os lo digo de verdad.
Aquellos grupos de  mayores que no las podíamos echar para sus casas hasta la noche., el desfile de las internas los viernes por la tarde, la guagua de D. Manuel con aquellas disciplinadas pero tremendas y simpáticas  araferas .   Seguro ya todas mamás ahora de universitarias y tal vez algunas hasta abuelas.
Dios mío!!! soy joven no lo dudéis, porque aún siento que el corazón me vibra.
Intento con estas líneas hacerme presente, abrazaros a cada una y pedir para cada familia que formáis un sin fin de bendiciones.
 Espero que lo sembrado en aquellos días esté dando frutos de bien.
 Un FELICIDADES!!! inmenso para nuestro cole  y un abrazo universal para todas y cada una con mi cariño desde Ciudad del Este ( Paraguay).                  

                                                                       MARÍA JESÚS FRAGA GARCÍA

Querida familia del Colegio Santo Domingo,
Quisiera hacerme presente en esta magnífica celebración (75 años son toda una vida!), pues mis obligaciones me impiden estar presente en un colegio al que tanto quiero. Recuerdo los años transcurridos con Vds. con gran cariño y agradecimiento. Fueron sin duda los mejores!!!!
Un abrazo y un beso desde Roma,



 NÚRIA CALDUCH-BENAGES



ENCUENTRO DE ANTIGUOS ALUMNAS/OS


Sábado 17 de marzo de 2012. Muchas exalumnas y bastantes exalumnos tienen esta fecha reservada desde hace tiempo. Es el día del Encuentro de exalumnos de todos los tiempos, desde 1937 a 2011, que el colegio convoca con motivo de su 75 aniversario. Otros se enteran a última hora y se apuntan a un evento que no pueden perder, que no quieren perder.
A las 12 el colegio abre sus puertas y van llegando distintas generaciones. Abrazos, besos, saludos, reconocimientos - ¿eres tú? Estás igualita, qué distinta estás…- hay alborozo en el patio como si de un “recreo” se tratara. Están también, como no, los profesores, también los jubilados que se reencuentran con los alumnos de siempre, con los compañeros de siempre. Y religiosas venidas de la península – M. Mª Ángeles Melero, delegada de España, M. Flora, M. Goretti, M. Olga- y de las islas – M. Pilar Hernádez, M. Donelia etc -  
La generación de los 70 afina guitarras pues llevan días preparando la misa. Y a las 12 pasadas comienza la eucaristía que celebra, porque también fue alumno, D. Vicente Jorge.  Con un precioso ofertorio y una sentida acción de gracias, vibran los corazones cuando al final, después de muchas canciones de la época de “Cuéntame” se entona el himno: “Nazaret, casa escondida…”
Después de la eucaristía unos momentos de descanso y más abrazos (ha llegado más gente) y comienza la mesa redonda. A veces es difícil canalizar un cúmulo de emociones, vivencias, recuerdos…Por eso, en el momento de preparar el acto se pensó en dar la voz a un representante de cada década para que pudiera evocar “su colegio” que en 75 años ha ido cambiando.
La mesa estuvo compuesta por las siguientes personas: por la década de 1940 la sra Aurea Torres; de los 50, sra. Mabita, de los 60 sra. Frasquita Coello, de los 70 Rosa Mª Remón, de los 80, Verónica Mansito, de los 90 Julia Valdivia y de los 2000, el único varón, sr. Bejarano. Representando al claustro de profesores, dos exalumnas, Mayra y Doris. Y por las religiosas, M. Cecilia Cortacans. Moderó el acto M. Dolors Gaja.



Cada uno de los presentes había traído un objeto que simbolizaba su colegio: aparecieron fotografías, carnets de ruta de viajes, agendas con notas de profesores, cestas para llevar la comida cuando venían a  pie desde Arafo, orlas…y mucha, mucha emoción. Asomaron las risas, los aplausos y alguna lágrima; y aunque eran muchos los que hablaron la voz de tanta historia de Nazaret captó la atención e todos.
Al acabar, el almuerzo. En el patio se fueron buscando las generaciones, las amistades, los conocidos para almorzar, después de tanto tiempo, otra vez juntos. Pasearon las internas por las clases para ubicar su cama donde hoy hay una clase, se hicieron fotos…
Después de partir – y gustar!- una preciosa tarta con la foto de nuestro emblemático drago se dio paso al acto final. Bajamos a la capilla del pabellón de Eso y M. María presentó un video para agradecer tanto trabajo silencioso, tantos años de entrega…Sin saberlo, nuestra querida Pili, asistía a su homenaje, un homenaje que cuando se comenzó a hablar de este día surgió espontáneo. Porque Pili es aquella que siempre ha estado ahí y ha estado al estilo de  Nazaret.
A la tercera foto del video, la cara de Pili fue cambiando: todos la mirábamos a ella y ella veía el video sin entender mucho. Por fin comenzó a decir: yo no estoy muerta todavía, qué es esto. Un video precioso sintetizó no una vida, porque no se puede, sino una entrega y un sentimiento general: te queremos, Pili.
Cuando por fin se prendió la luz, una larga ovación decía lo que a veces el corazón no acierta a decir. Y comenzaron los regalos porque todo el pueblo, los profesores, las religiosas, el Ampa y los alumnos quisieron mostrar que Pili es para nosotros…mucho más.
Finalmente se recordó el aniversario del Colegio y se regaló al centro un precioso cuadro al óleo con los dos edificios.
La fiesta tocaba a su fin. En una clase quedaron amigas mirando fotos, videos…en otra hablaba un grupo…en las cuatro columnas otra reunión de amigas…
Y en el corazón de todos, Nazaret.


lunes, 27 de febrero de 2012


RECUERDOS (IV)         M. Belén Aragón


Recordar es rescatar de la memoria del tiempo aquello que aún hoy nos sigue configurando. Y con el tiempo, viene el precioso regalo de aquellas personas que nos han marcado para siempre. Nunca podremos retribuir el bien recibido.
Vienen a mi recuerdo rostros de religiosas, profesores, padres de familia, personal obrero, alumnos, exalumnos que me hicieron sentir a Dios cercano, a todos ellos mi admiración y mi agradecimiento.
Para mí, Guímar no fue sólo un tiempo y un lugar sino también una experiencia de encuentro y una experiencia de vida.
         Pero remontémonos a agosto de 1969. Ese año formábamos la comunidad de Guímar: M. Mª Jesús Fraga, superiora, Hna. Presentación Padilla, Hna. Remedios González, Hna. Amparo Rojo, Hna. Soledad Rodríguez (la canaria) y Hna. Remedios García y yo.
            Estuve de directora en el colegio desde 1969 al 1978 que fui destinada al Colegio Ntra. Sra. de los Ángeles, Barcelona. Un año después, fui destinada al Colegio “Sagrada Familia” de Los Llanos de Aridane. La Palma.
            Llegué al colegio Santo Domingo con M. Mª Jesús Fraga. Las dos nos estrenábamos; ella de superiora y yo de directora.
            En el colegio estaba de director Don Tomás. ¡Mucho tengo que agradecer sus informaciones y enseñanzas a nivel humano y educativo! Más allá de las palabras están los gestos, las acciones concretas, las presencias oportunas... ¡Gracias Don Tomás por su entrega generosa y silenciosa a Nazaret! Supo hacer el bien sin hacer ruido. Seguro que estamos de acuerdo mucha gente.
           
Durante este tiempo, el colegio tenía internado. Llegamos a tener 75 internas de todas las edades distribuídas donde podíamos ya que la demanda de plazas era grande, debido a la escasez de centros de secundaria en el Sur. Las internas eran el centro de todas las actividades. Las externas, eran tantas las ganas de estar en el colegio que inventaban cualquier cosa para quedarse al mediodía y por la tarde. El patio, era el lugar de encentro lúdico para todas ellas. Nunca estaba vacío. Allí se pactaban permanentemente las citas de internas con externas para hacer los deberes, tocar la guitarra, ensayar bailes, divertirse, conversar.
Tengo que decir que las alumnas fueron excepcionales. Nos tocó “en suerte” un lote hermoso. Todas eran buenas alumnas, muchas, buenas estudiantes y con muchos valores. Todo lo que se les proponía les parecía estupendo. Allí inicié el montañismo que me dio bastantes quebraderos de cabeza en sus inicios con los fines de semana. No por las alumnas, sino por los padres que no entendían el porqué tenían que quedarse fuera de casa. Bastaba con la excursión de un día. Las alumnas no pensaban lo mismo.
Recuerdo que participaban en todos los concursos, allí donde se presentaban arrasaban con todos los premios; villancicos, gimnasia rítmica, concurso de coca-cola, etc. Tanto M. Soledad Rodríguez –la canaria- como Olga Rodríguez, la profesora de gimnasia supieron sacar de las niñas lo mejor de sí mismas con tesón y sacrificio.
¡Cuántos recuerdos me vienen a la mente! Muchas cosas vienen a mi memoria, pero cada rincón del colegio habla por si sólo, del bien hecho y de tanto amor recibido
Recuerdo con gozo los Ejercicios Espirituales en el Mirador con Julio y Marcelino, la primera salida a Masca cuando aún no había carretera asfactada, a Don Arias, nuestro guía, a  Don Pedro el alcalde que nos dejaba entrar en su finca a comer todas las naranjas que quisiéramos, la excursión de un mes en barco a la península con nuestra guagua y Don Manuel, el paisaje lunar, Santa María del agua donde también hicimos Ejercicios, los campamentos en la Gomera, en la Caldera, en Lanzarote, en el Hierro, en Punta Anaga y en Masca donde me prometió M. Evelia Luis que jamás me volvería a acompañar por el miedo que pasó subiendo por la tarjea todo  el barranco seco desde la playa.
Recuerdo con cariño a Hipólito a Lorenzo y a Jesús que fueron mis asiduos acompañantes en las inspecciones de los lugares que íbamos a ir de montañismo. Con ellos hacía la primera exploración del medio para llevar al grupo de montañismo sin peligro y controlar el tiempo.
            ¿Qué decir de las profesoras?; Teresa Rodríguez, Rosa Bello, Delia, Franquita, Sasi, Rosita, Rosalía, Munda, Pily, Pura, Conchita, Carmen Concha, Isabel Fariña, Maritza, Antonio…
            Fueron años de gratísimos recuerdos e inolvidables momentos.

            Unidos como una gran familia, celebremos con gozo los 75 años del colegio y agradezcamos que permanece abriendo caminos a la niñez y a la juventud como garantía de la familia del presente y como promesa de la familia del futuro.
            Disfruten de de esta celebración con un corazón agradecido. Lleven el gozo de la fiesta a sus hogares, porque Nazaret necesita expandirse y quien sino vosotros y nosotras tenemos como misión llevar esta Buena Nueva. Dios, dejándose guiar de su pedagogía divina, inventó la familia de Nazaret escuela de valores donde se forja la nueva humanidad. Si creemos esto, sigamos adelante. Sabemos a donde vamos y lo que queremos conseguir, porque es la escuela y la educación quienes podrán cambiar el rumbo de la historia.
                        Mª Belén Aragón


ENCUENTRO DE EX-ALUMN@S

EL 17 DE MARZO DE ESPERAMOS.  A LAS 12.30 EN TU COLEGIO. PONTE EN CONTACTO CON EL COLEGIO PARA ANOTARTE (ANTES DEL 14 DE MARZO).
                                ¡NO FALTES!  Y avisa a los de tu promoción.

domingo, 11 de diciembre de 2011

                            RECUERDOS

                                                                           M. MARÍA JESÚS FRAGA



Cuando llegué a Canarias en barco, como era normal en la época pensé encontrarme con un : “ vergel , paraíso sin par”… y la montaña de Güímar me pareció árida, parduzca… Meses después despertaba en mi la admiración y un enorme cariño.
Yo llegaba como superiora novata y ese año se estrenaba también, como directora, M. Belén. Ella era muy creativa y con un grupo de niñas mayores, que fueron muy significativas, y se apuntaban a todo lo que se le ocurría a ella movilizaron el cole y siempre estábamos en algún rollo. Eran Ana Teresa González, Remón, Montse Chávez, Mayra, Pino la rubia, Pino la morena, María Ángeles, Milagros, Carmen Alicia… y otras muchas. El cuerpo de profesoras, muchas de ellas exalumnas, tampoco se quedaban rezagadas así que trabajábamos y nos lo pasábamos bien.
Quizás nuestras fiestas no estarían a las de la altura de hoy, pues en todo se mejora, pero ya en la época no pasaban desapercibidas ni los diseños de Rosita, Sasy y compañía , ni las coreografías de Olga Rodríguez cuyas competiciones a nivel de isla dejaba chicos a los colegios de Santa Cruz y la Laguna. Los ratos alrededor de las guitarras que a veces se prolongaban hasta hacerse oscuro y que ya los papás no decían nada ni preguntaban porque sabían dónde estaban sus hijas. Las salidas de montañismo a las que se agregaron unos jóvenes: Hipólito, Suso y Lorenzo que, aunque no eran alumnos si colaboradores de esas hazañas, daban cierta confianza pues siempre podían sacar de apuros si llegaba a haber inconveniente
Cuando casi no se viajaba, Belén organizó con las que terminaron sexto, una excursión a la Península que duro 4 semanas: Cataluña, Galicia, Centro de España y Andalucía, con autobús del cole y el Sr. Manuel al volante, cuyo interprete y ayudante era Pily; de este viaje conservo una serie de recuerdos graciosos, fue todo un record , recuerdo el precio 16.200 pts. por persona, INOLVIDABLE!!! Trabajamos para conseguir los fondos como locas, todas, hasta vendimos en las fiestas de S. Pedro, pinchos y bebidas en un ventorrillo improvisado, en los bajos de la casa de Carmita Campos que generosamente nos prestó su casa para la ocasión.
Recuerdos entrañables: los belenes y la originalidad anual en la ornamentación de todo el colegio, las campañas de la Navidad del pobre, las cenas de Navidad con el intercambio de regalos, minuciosamente preparadas con mucho detalle y distintas cada año; los primeros años se hacían en alguna de las clases de la entrada del pabellón nuevo – hoy primaria- y luego, cuando pudimos, en el comedor nuevo, fue todo un triunfo . La verdad es que pensar en la cantidad de internas que comían en el antiguo comedor resulta increíble. Las famosas alfombras de Corpus hechas con polvo de marmolina que nosotras mismas teñíamos con anilinas de distintos colores a las órdenes de la ilustre diseñadora M. Belén. (Las uñas de Pily, tintorera profesional, no se podían mirar durante muchos días después). Los madrugones de ese día para terminarla antes de que calentase inclemente el sol y las luchas contra la brisa para que no deshiciese nuestra obra antes de que pasase el Santísimo y pudiese ser admirada. De los dolores de espalda que quedaban por pegarnos tanto rato en unas posturas raras ni cuento, pero tanto las monjas como las profes que ayudaban y las alumnas disfrutábamos mucho, y lo hacíamos en un clima de verdadera camaradería.

M. Amparo Rojo atendía con Pily el preescolar y recuerdo con afecto los finales de mayo en los que ponían a la Virgen engalanada y con unas andas improvisadas hacían su procesión en el patio del cole.
Las meriendas de los martes en el Campito, en los que la famosa Dilayla era la que encabezaba la fila a la ida y la cerraba al regreso no dejando que ningún pequeño quedase despistado por allá.
Las primeras comuniones en San Pedro cuya responsable de la preparación de la ceremonia y canto corría a cargo de la H. Soledad Rodríguez; D. Tomas, fue una persona muy querida y que nos permitió trabajar con seguridad de que él respondía ante la Inspección por el cole y aunque fueran horas del Instituto, se personaba arriba en Chacaica cuando lo necesitábamos.
Los médicos D. Néstor Marrero y el Dr. Sedano fueron puntales para la comunidad, especialmente en su trato con las mayores
Una hermana de la que guardo muy buen recuerdo es de la H. Presentación Padilla. Creo que la delicadeza y la prudencia eran innatas en ella. Conmigo fue extremadamente maternal y delicada y se preocupaba así por todas las hermanas de la comunidad.
La H. Remedios González era un torbellino; cuidaba mucho de su huerta y a veces protegiendo lo cultivado se olvidaba de que en casa eran un montón de niños y ponía unas protecciones muy inadecuadas. Recuerdo el enorme disgusto de Belén un domingo al venir de la otra casa a la capilla ( dormía con las internas). Aquel día Remedios se había levantado con ánimo y había dejado el ficus de la entrada de la casa, que era enorme y precioso, totalmente expoliado: tres ramitas mal contadas. Nunca creímos que aquel árbol se volviese a rehacer y realmente al poco tiempo estaba nuevamente bonito.
La verdad es que son muchas las personas que me vienen al corazón al rememorar Güímar: Tere Gómez, que se casó en el cole en tiempos de M. Luisa Gómez, cuyas hijas se educaron también con nosotras hasta el final, haciendo su carrera en la residencia de la Laguna. Frasquita, de Arafo, que en aquellos tiempos era también profe, Dolo Gutiérrez, Tere Gómez Carmita Aguilar, Charo, Rosa, Pilo, Olga Alegre, Carmen Concha, Las del Kilo, Mari Carmen la de la “Sagrada Familia”, Celi, Las Chávez de Arafo y todas las compañeras de allí. Mundita y sus hijas, Carmen Rosa la de Arafo, hermana y sobrina, Maria Jose Bello, Itziar e Irache Jorda, Rosa Pura, las hijas de D. Nestor ….. y muchísimas más …. Personas como D. Radames y su esposa, Dña Pilar Gómez, D. Salvador Miralles, Niceto, D. Anselma la cocinera, las limpiadoras y por supuesto Manuel y su guagua; Olga Rodríguez, la mamá de los Rodríguez de Vera, Isabel , el Papá de Suso, Liborio, que nos regalaba cada año el polvo de marmolina, el señor de la Sagrada Familia que nos regalaba los plátanos. D. Vicente, el de Arafo, Nijota
Hay mucho más en mi corazón. Muchos nombres, muchos sucesos. Sólo me queda decir que mi gratitud para todos aquellos que forman la historia del colegio se convierte, desde lejos (estoy en Paraguay) en oración.
¡Felicidades, querido Santo Domingo!

sábado, 19 de noviembre de 2011


                                    MIS RECUERDOS DEL COLEGIO (III)


Cierro los ojos y vienen a mi mente tantos recuerdos, tan buenos momentos, tantas vivencias….
Recuerdo mis primeros años con nostalgia. Mis primeras compañeras entre las que conservo amigas de toda la vida, mis primeras profesoras que con los años se convirtieron en modelos a seguir como compañeras de trabajo. La figura de las “monjitas” que han sido un referente en mi vida….
Recuerdo a las internas y nuestras visitas clandestinas a sus habitaciones…
Recuerdo a Pily siempre con su fiel Patrulla…
Recuerdo al maldito mono que se me tiraba a los pelos cuando le lanzaba las mochilas de los pequeños….
Recuerdo las carreras para llegar la primera a los columpios…
Recuerdo como me desconsolaba por las tardes ver a las internas comiéndose el pan con chocolate que mi madre no me daba…
Recuerdo la tiendita donde comprábamos chuches en la hora del recreo…
Recuerdo las miniolimpiadas en las que gané una medalla corriendo alrededor de la plaza del pueblo…
Recuerdo cómo iba y venía al cole caminando y lo que me gustaban los días de lluvia que era cuando único iba mi padre a buscarme…
Recuerdo los festivales en el patio que a mi me parecía tan grande…
Recuerdo tantas cosas… y crecí, crecí y me eduqué en un colegio al que siempre consideré y considero como mi segunda familia…Con el tiempo supe que en él quedaría siempre una parte de mi vida y que sería la mejor elección para que en él se educaran mis hijas…
Hoy miro para detrás y me siento orgullosa de haber formado parte de la familia NAZARET y de poner mi granito de arena para que otras promociones sientan también en el futuro a su colegio como parte de su vida.
¡¡¡Feliz 75 aniversario colegio santo Domingo!!! MI COLEGIO…


                              Conchy Castro


martes, 25 de octubre de 2011


RECUERDOS DE MI COLEGIO


Hay momentos en la vida que nos marcan para siempre y que son difíciles de olvidar, como mi infancia en el Colegio Santo Domingo. En aquel entonces sólo piensas en hacerte mayor, pero cuando miras hacia atrás te das cuenta de lo mucho que lo añoras. Aquella fue una época de juegos, sonrisas y felicidad en la que aprendí a explorar e interpretar el mundo, donde me llevé gratas sorpresas y alguna que otra desilusión.
Recuerdo con gran cariño mi llegada al “cole de Cande”, que era el paso previo al colegio. Un pequeño garaje  con un aroma especial donde nos recibía aquella maravillosa mujer a la que adorábamos, ¡Cande!
Seguidamente dimos el gran paso, cruzamos la calle, ¡qué mayores, ya estábamos en parvulitos! Allí nos esperaba la “seño” Pili, una profesora peculiar a la que admirábamos y a la que no le resultaba nada difícil centrar nuestra atención mientras nos explicaba o cantaba.
Las clases, los pasillos, el patio, el salón de video, los árboles, el drago,…, y aquel tobogán de hierro que estaba a la entrada, ¡eran enormes!
Recuerdo perfectamente el sonido de la campana, ¡por fin, el recreo!, momento especial donde dábamos rienda suelta a nuestra creatividad… la soga, el elástico, los cromos, los boliches, el escondite…, no parábamos, derrochábamos energía. Al terminar hacíamos la fila en el patio y de nuevo a clase, no sin antes hacer una pequeña visita a Yaky, nuestra mascota.
Festivales, actuaciones, excursiones (por cierto, mis preferidas: al monte y al Octopus)…, cada día lo vivíamos como una aventura.
Recuerdo con gran cariño a las “señoritas” de entonces…Rosalía, Rosita, Pilo, Puri, Coco, Ana,…que a la hora de dar clases, inventar bailes de  gimnasia rítmica, confeccionar disfraces, etc., demostraban poseer una imaginación infinita, todas ellas tenían un don especial; a las monjitas, M.Flora, M.Evelia, M.Remedios,…que a pesar de imponernos disciplina nos recibían amorosamente cuando nos pasaba algún percance;  y como no, a Isra y a mis amigos, personas especiales que aquí encontré y que aún hoy me acompañan en el camino de la vida.
Con el paso de los años regresé al colegio, pero esta vez como maestra, ¡cuántos cambios, no recordaba el edificio de la ESO! El primer día, al atravesar el patio, me dio la sensación de que todo se había encogido, y al entrar en el edificio de primaria, su luz especial y su característico olor hicieron aflorar en mí un sinfín de recuerdos y sensaciones que ya creía olvidados. ¡Qué situación más extraña, aquellas profesoras que tanto admiraba y respetaba eran ahora mis compañeras! En esta nueva etapa me han recibido con cariño y me han enseñado muchísimo. Algunas ya se han jubilado, pero sé que siempre contaré con ellas porque es mucho lo que aún les queda por dar.
Ahora, el que fue mi colegio es el lugar donde disfruto haciendo lo que más me gusta, un lugar en el que diariamente comparto vivencias con grandes personas a las que me une ya algo más que la profesión, es, por así decirlo, mi segunda casa. Para mí es un orgullo pertenecer a esta gran familia.
¡¡FELIZ 75 ANIVERSARIO!!
Nayra Gómez Rodríguez ;-) (Profesora de PT  - Departamento de Orientación)

domingo, 23 de octubre de 2011




MIS RECUERDOS DEL COLEGIO

Recuerdo un patio lejano
de tierra, sin asfaltar;
rodeado de jardines,
una palmera central
retando a la araucaria
colosal y centenaria,
de una belleza orgullosa,
de un azul celestial
que frente a ellas se erguía
haciéndoles compañía.

Abajo, en el parvulario
toda la gran muchachada…
“Jesusito de mi vida
Tú eres niño como yo”…
Era una tierna canción
dulcemente acompañada
por nuestra Madre Asunción.

Por el patio desfilaron
más y más generaciones
y sus muros contemplaron
alborozos, frustraciones.

A lo lejos, en el piano,
otra linda melodía…
“Yo de Nazaret soy la criadita”…
¿la recuerdan?...una voz angelical
llamada Sor Teresita.

A las once, la oración:
“El ángel del Señor anunció a María”…
Nuestra Madre Nazaret
rezaba con devoción
en el aula  seria y fría.
Madre Carmen, Sor Gertrudis,
Hermana Presentación,
Madre Benita, Refugio;
a todas mi gratitud y devoción
y el mayor de mis respetos
a Teresa Mascaró


                                   Ana Mª García Blanco (alumna años 40 inicios 50) 

domingo, 16 de octubre de 2011

HISTORIA DE LA CASA (II)


M. Pilar Mas y M. Soledad Cros llegaron a Tenerife donde dos coches de señoras de Acción Católica con su Presidenta, enviadas por el Sr. Obispo, esperaban en la Estación Marítima de Santa Cruz, la llegada del barco. Después de oír misa  fueron acompañadas al Colegio de las Madres Asuncionistas, de Santa Cruz, donde estuvieron muy bien atendidas. Al poco rato se presentó el Obispo, Fray Albino Menéndez Reigada. Este hecho impresionó vivamente a las religiosas, poco acostumbradas a que un prelado se desplazara por ellas.
No obstante las noticias del Obispo eran algo extrañas. Desde  Portugal se había recibido un telegrama tan mal redactado que la interpretación del Obispo fue que las religiosas decían: “No venimos”. M. Pilar casi se rió en su cara pero afirmó rotundamente que “sus religiosas” jamás dirían eso.
Fuese como fuese, “las romanas” no estaban allí y M. Pilar Mas tenía mucho interés en fundar en el mes de María para que el Colegio estuviera protegido por la Virgen.
Así, el día 31, acompañadas por el Sr. Obispo, llegaban a Güímar la Superiora General, M. Pilar Mas y M. Soledad Cros. Suponemos el desconcierto de D. Domingo Pérez Cáceres, párroco de San Pedro, y del P. Flores, párroco de San Miguel de Abona.  No obstante los güimareros dispensaron una gran acogida a las dos religiosas. En San Pedro se cantó un Te Deum (himnod e alabanza) y el mismo obispo Fray Albino, pronunció un elocuente sermón.  Se conserva una hoja manuscrita de M. Pilar Mas donde cuenta la llegada y primeras experiencias:

“Entramos en la Iglesias, rezó el Sr. Obispo, visita al Santísimo y oraciones; luego nos acompañaron todos a nuestra casa, enseñándonos el Sr. Obispo las dependencias; nos dio la bendición y se marchó para La Laguna quedándonos con la casa llena de gente hasta que empezó a anochecer”

La primera residencia de las religiosas, el primer colegio, se encontraba en la calle Doctor Díaz Núñez. La población había hecho una colecta y les dio un dinero para las primeras necesidades. Quedaba oficialmente inaugurado, el día 31 de mayo, el Colegio Santo Domingo.  Con dos religiosas al frente y unos güimareros acogedores, la obra cumple ya 75 años. 



(CONTINUARÁ)

jueves, 13 de octubre de 2011




Con motivo del 75 aniversario afloran muchos recuerdos. Iremos sacando a la luz los que nos llegan y comenzamos por el relato, emotivo, del profesor David.


RECUERDOS DE MI COLEGIO ( I )


Si buscas la palabra “recuerdos” en wikipedia una de sus acepciones dice así: Los recuerdos son imágenes del pasado que se archivan en la memoria. Nos sirven para traer al presente algo o a alguien.
Tengo muchísimas imágenes del pasado en mi memoria pero es curioso, casi todas tienen como contexto el cole, sí, mi cole. Años y más años de vivencias, experiencias y anécdotas se archivan en mi cabeza; toda una vida que ha girado en torno a un denominador común: Nazaret.
Mi andadura en el Colegio Santo Domingo comienza en el año 1992 y aún recuerdo las palabras de mi madre: “Por favor David, compórtate, que no ha sido fácil conseguir plaza”. Una de las primeras imágenes que asocio a mi infancia es la dulce cara de la M. Boni, fue mi primera tutora en el cole, era una religiosa sencilla, amable y muy inteligente. Me ayudó muchísimo para que no tuviera problemas de integración, ya que era el único nuevo de la clase. Una bellísima persona.
Todo era novedoso para mí; en el comedor tenía que comer de todo, había muchísimas actividades extraescolares (por supuesto, las probé casi todas), las clases eran mañana y tarde... Pero algo era diferente, la gente me conocía: las cuidadoras me preguntaban como estaba, los profes se interesaban por mí, parecía que todas y cada una de las personas que formaban esta comunidad educativa habían estado muchísimos años a mi lado.
Los años pasaban y yo me hacía mayor, y por supuesto, las vivencias se acumulaban: juegos florales (un año fui el presidente de la mesa y al año siguiente mi composición resultó vencedora en el tema fe), el día de Canarias (con exhibiciones incluidas), días de la Paz (como nos gustaba bajar a San Pedro con el uniforme y la corbata, ¡ parecíamos modelos!), actuaciones de la tuna Nazaret (teníamos hasta la capa con las tiras de colores), montañismo (aquellas acampadas en Arenas Negras y campamentos en las islas, ¡qué bien lo pasábamos!), festivales de fin de curso (ese campito lleno hasta la bandera…, un año fue tan increíble que lo repetimos en el escenario de las fiestas de San Pedro), convivencias (nos quedábamos en el Seminario de La Laguna y por la noche nos llevaban al cine Aguere y a comer una hamburguesa), Viaje de 4º ESO (Austria-Suiza-Alemania-Liechtenstein-Francia ¡no hay palabras para resumirlo! pero aún hablamos de él cada vez que me reúno con mis amigos/as). Son tantos los recuerdos que me resulta imposible enumerarlos todos.
Paralelamente se iba formando un “equipo”, un grupo de niños y niñas educados en Nazaret, los mismos que aún hoy me llaman el día de mi cumpleaños, los mismos que me funden el móvil a whatsapp diariamente, los mismos que se reúnen conmigo en Navidad para cenar, los mismos que se toman el refresco y el bocadillo conmigo con solo hacer una llamada, esos son mis amigos/as, MIS COMPAÑEROS DE CLASE, ahora médicos, ingenieros, empresarios, economistas, veterinarios, maestros, cocineros, mecánicos, cerrajeros,…
Y seguí creciendo y llegó el momento de salir del cole, me habían enseñado mucho pero ahora me tocaba seguir mi camino. Tenía claro que quería ser docente para poder transmitir como lo habían hecho conmigo; los años siguientes pasaron volando (dos cursos de bachillerato y tres de universidad) y las vueltas de la vida me volvieron a situar en Nazaret.
Imposible redactar con palabras lo vivido los primeros días como profesor, todo era novedoso pero a la vez conocido. Mis antiguos profesores eran mis compañeros, las cuidadoras me abrazaban y me decían: “Te acuerdas de…”, me sentía feliz, ESTABA EN CASA.
Este curso será especial. El cole cumple su 75 aniversario y un extraño sentimiento recorre mi cuerpo, no sé si es orgullo, responsabilidad o una mezcla de ambos. Me considero una pequeña pieza de esta historia, la historia que comenzó hace 75 años y que ahora tenemos el placer de disfrutar todas y cada una de las personas que de alguna u otra manera formamos el Colegio Santo Domingo.
Lo ideal sería terminar estas líneas con alguna de esas famosas frases referentes a la educación pero no lo voy a hacer, me voy a limitar a exponer la pregunta que me hizo uno de mis alumnos de 6º la semana pasada: “Profe, ¿Qué haremos cuando el cole cumpla 100 años?
Gracias Nazaret.
David González Cano (Ex-alumno y tutor de 6º de Educación Primaria del Colegio Santo Domingo).

sábado, 8 de octubre de 2011

HISTORIA DE LA  FUNDACIÓN DEL COLEGIO SANTO DOMINGO (I) 


Mientras en toda España siguen cayendo bombas, M. Pilar Mas, en Génova, recibe escasas noticias de las religiosas que la guerra ha dispersado. Todos los colegios – Aiguafreda, que es también Noviciado, Colegio Ntra Sra de los Ángeles , Colegio Montserrat,  Colegio Núria, Colegio San José, Colegio Nazaret en Esplugues y Casa Nazareth en Madrid -  han quedado abandonados. Algunos son cárceles populares, otros residencia de comités revolucionaros, otro ha sido bombardeado totalmente y no quedan más que ruinas. En Génova está M. Pilar Mas, superiora General, y M. Soledad Cros, Procuradora General. En Roma el número de religiosas es algo mayor: M. Loreto Pascual, M. Teresa Mascaró, M. Carmen Alujas, M. Providencia Lázaro, M. Isabel Roca, M. Asunción Galiana, M. Assumpta Niell y M. Matilde Masramón. Tanto unas como otras residen en casas religiosas pues son miles los sacerdotes y religiosas que  han huido a Italia. 
                                                                                     

M. PILAR MAS, SUPERIORA GENERAL

Desde Roma – adonde va a visitar a las otras religiosas- M. Pilar Mas hace gestiones para regresar a la península. Pero Franco sólo admite a los que tienen casa en “zonas liberadas” o nacionales y ese no es nuestro caso. Un sacerdote jesuita – Ignacio Cantarell- sugiere a M. Pilar Mas que escriba a los obispos de las zonas nacionales ofreciéndose para fundar. ¡Fundar en plena guerra!. No parece la situación ideal pero M. Pilar no duda: escribirá a todos los Obispos…y el primero que conteste, dice a sus monjas, será el que tendrá la fundación nueva en su diócesis.

FRAY ALBINO MÉNÉNDEZ REIGADA, OBISPO DE TENERIFE
 
El primero en contestar fue Fray Albino Menéndez Reigada, obispo de la diócesis nivariense. Y no quería una fundación sino dos: una en Güímar y otra en San Miguel de Abona. Así lo escribe al P. Ignacio Cantarell que fue quien gestionó todo el proceso como cosa propia:
 Obispo de Tenerife  28 -III – 1937

 Rdo P. Ignacio Cantarell

Muy estimado P. Recibo su grata del 15 y me alegro yo también de poder facilitar a esas monjitas algún refugio en que poder continuar su vida de apostolado y perfección religiosa. Ya pueden embarcar para acá, cuando quieran, nueve o diez para dos casitas, una en Güímar y otra en S. Miguel. Podrán estar por ahora cuatro o cinco religiosas en cada una. Son casas alquiladas y por ahora la cosa no da para más. Si se contentan con fundacionitas así, de cuatro o cinco religiosas, creo que aún podrán venir más para algún otro pueblo. Este momento es muy malo pues la crisis económica aprieta mucho, pero creo que Dios no nos faltará. En fin, cuando nos veamos hablaremos. Confianza en Dios y adelante. Supongo tendrán ahí modo de pagarse el viaje. En caso contrario avisen y haríamos lo que pudiéramos, aunque para girar al extranjero habría dificultades. Avisen aunque sea por telegrama o radiograma la llegada. Para las monjitas y para V, querido P., una bendición cordialísima de su affmo. Fr. Albino O.P “.

Canarias les sonó a las religiosas lejísimos. Una aventura vaya. Miraron mapa. El 13 de marzo de 1937 es la fecha prevista para embarcar rumbo a lo desconocido. Pocos días antes M. Pilar debe ser ingresada. Ante su disgusto el médico le prohíbe que viaje. Así que dice a las “romanas” que viajen vía Lisboa y esperen allí hasta que ella pueda recuperarse y embarcar. Con ella se queda M. Soledad Cros y está previsto que los dos grupos – el romano y el de Génova- se encuentren en Canarias.

Las “romanas” salieron en tren hacia Nápoles y durmieron en casa de unas religiosas.  El día 14 embarcaron en el “ Saturnia”; atracó el barco en Palermo y aprovecharon para visitar la catedral; la siguiente parada fue en la Argelia francesa y también allí descendieron para visitar brevemente la ciudad. La emoción embargó al grupo cuando, de nuevo en el “ Saturnia” divisan tierras de España. Finalmente, llegaron a Lisboa el 18 de marzo. El día 20 se trasladarán a Oporto y de allí a San Martín de Gaya, convento de religiosas Doroteas, donde residen hasta el 7 de junio de 1936.
El día 4 de mayo M. Pilar Mas  solicitó al obispo de Vic, Dr. Juan Perelló, autorización  para la fundación de Güímar y el día 12, casi a vuelta de correo, el obispo enviaba su autorización. Por fin, el 15 de mayo salen de Italia M. Pilar Mas y M. Soledad Cros.
El día 17 llegan a Mallorca, el 20 a Málaga, donde embarcan en dirección Sevilla. Allí se enteran que no es posible viajar desde allí  a Canarias, así que regresan en tren a Cádiz donde, sin dinero ni permisos, consiguen embarcar gracias a algún bienhechor anónimo.
Rumbo a Canarias. Rumbo a una nueva etapa que, por lo desconocida, ilusiona y atemoriza. No conoce de Güímar y San Miguel de Abona más que lo que el P. Ignacio Cantarell le ha indicado. No sabe qué casa tendrán, cuándo llegarán las otras religiosas. Pero es la oportunidad de “restaurar” el Instituto.

                                                                                                                    (CONTINUARÁ)

jueves, 6 de octubre de 2011

INAUGURACIÓN DEL 75 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DEL COLEGIO SANTO DOMINGO

El domingo 2 de octubre de 2011 tuvo lugar la solemne inauguración del 75 aniversario de la fundación de este colegio. La Parroquia S. Pedro, que tanta historia guarda relacionada con este centro, volvió a acoger nuestra fiesta. La Eucaristía estuvo presidida por el Obispo D. Bernardo Álvarez, el párroco D. Pedro Pérez, D. Vicente Jorge, capellán de la comunidad religiosa y uno de los primeros alumnos del colegio, y el P. Omar Martín que vino desde la Palma para unirse a nosotras. Interpretó la misa canaria el grupo Anocheza.

Este blog nace con el deseo de ir informando y recogiendo los eventos de este año. Disfruten ahora de algunos bellos recuerdos de la Eucaristía. 


Los alumnos gozaron de la fiesta luciendo un pañuelo blanco símbolo de la pertenencia al Colegio. Tanto como el pañuelo, les luce en la cara la alegría: ¡su colegio está de fiesta!



En el presbiterio, el estandarte de San José Manyanet.




En el momento del ofertorio, la profesora Delia representó toda una vida en Nazaret.

 
Una exalumna de la época de M. Teresa Mascaró.


D. Tomás, que en su tiempo fue director del Colegio.




En el libro de la historia, toda la del colegio quedó reflejada: los inicios, la época en que hubo aqui noviciado, el crecimiento, la gratitud de Güímar con la dedicación de varias calles, el momento actual...


El ofertorio concluyó con un elegante baile de las alumnas actuales que fueron componiendo el logo conmemorativo del 75 aniversario.



En un panel blanco quedó el logo que representa el drago, árbol emblemático de nuestro colegio.


Inaugurando el libro de firmas al que podrá accederse todo el año como signo de amor al colegio.


Pese al día lluvioso fueron muchos los que después de la eucaristía subieron al colegio para, con un brindis, continuar la fiesta. ¡Muchas gracias a todos!

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